La ciudad bajo el suelo
Cartas al Director, El Mercurio
22 Agosto 2009
Señor Director:
En el año 2050 la Tierra alcanzará los 9.200 millones de habitantes, y más del 60% vivirá en ciudades. En Occidente, este porcentaje superará el 80%. Hoy en el mundo hay 19 megaciudades de más de 10 millones de habitantes. En el 2015 habrá más de 70. Se necesitarán nuevas infraestructuras y servicios para sobrevivir, por lo cual hay que pensar en llevar bajo tierra varias de las actividades cotidianas, además de los servicios básicos. Un nuevo acercamiento de los posibles multiusos del subsuelo permitirá a las ciudades tener un futuro compatible con un desarrollo sostenible. No se plantea vivir bajo tierra ni ocuparla como hasta hoy, sino aprovecharla, y no colapsarla.

El impacto del automóvil ha traído consigo la salida del peatón de sus calles y avenidas. La tendencia mundial es llevarlo bajo el suelo, y no usarlo en vías elevadas, y traer nuevamente al habitante a las calles. En diversas ciudades muy desarrolladas se observa un fenómeno singular: la colonización del subsuelo. Existe un progreso de varias megaciudades creciendo con espacios para la imaginación bajo el asfalto. Las primeras están instalando centros logísticos de distribución de mercancías, y además pensando en fábricas, centros comerciales, incluso oficinas, aparte de trenes, metro, autopistas; todas las redes de servicio, incluyendo basuras; es decir, aprovechar las grandes oportunidades y beneficios para la población, liberando suelo público y agrícola.
Los desafíos del territorio en la cordillera, especialmente para la minería, han fomentado la creatividad, con una ingeniería de vanguardia y el avance de tecnologías de punta. Se están proyectando verdaderos centros de servicios urbanos bajo tierra. Operarán una multitud de servicios para una inmensa cantidad de operarios en los llamados “Barrios Cívicos” a cientos de metros de profundidad.
Finalmente, hay que mejorar los requisitos para la habitabilidad del subsuelo, desarrollando espacios innovadores, confortables y con un alto nivel de seguridad. El desafío está plenamente vigente: utilizar creativamente la otra mitad de la dimensión vertical de la ciudad, la del subsuelo.
Óscar Mackenney
Director de Escuela Arquitectura Universidad del Desarrollo
fuente: emol.com



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